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12/Feb/2020

Hoy os vamos a presentar un artículo que habla sobre algunos estiramientos de cuello y hombros. Estos estiramientos pueden ayudar a relajar la zona cervical y los hombros y favorecer así, una voz con menor constricción. Algunos estiramientos los utilizamos en nuestras sesiones de foniatría. Además, estos efectivos estiramientos pueden ayudarte a combatir el dolor en la zona del cuello y hombros.
Un cuello con tensión y hombros encogidos, derivan en problemas que a muchos nos resultan muy familiares. Afortunadamente, si este dolor viene provocado por situaciones de estrés, malos hábitos a la hora de sentarse o debido a una falta de actividad, estos ejercicios periódicos de estiramiento pueden solucionar esta situación e incluso proporcionarte un alivio permanente. La clave está en hacerlos de manera regular y constante para que poco a poco la tensión de esta zona del cuerpo se vaya liberando, y con eso, los dolores que provoca.

1. Pon el cuello sobre una toalla enrollada

Este es un estiramiento muy delicado al que se recurre para liberar la tensión alrededor de la zona del cuello.

  • Enrolla una toalla.
  • Colócala en la base de tu cabeza.
  • Deja que tu cabeza “caiga” libremente hacia el suelo y relájate.
  • Permanece en esta posición durante unos 10 minutos, a menos que sientas algún tipo de dolor.

 

2. Estiramiento de cuello

Este ejercicio proporciona un estiramiento profundo en la parte posterior del cuello y la zona superior de la espalda.

  • Comienza por sentarte cómodamente en una silla o en el suelo.
  • Junta las manos por detrás de la cabeza.
  • Baja con delicadeza la cabeza, acercando tu barbilla al pecho.
  • Mantén esa posición de 30 a 40 segundos, y luego retorna lentamente tu cabeza a la posición inicial para soltar después tus manos.

 

3. Estiramiento laterales del cuello

Este estiramiento es para los laterales de tu cuello.

  • Comienza por sentarte cómodamente en el suelo o en una silla.
  • Coloca tu mano derecha en la parte superior izquierda de la cabeza y jala suavemente hacia tu derecha.
  • Mantén la espalda recta y los hombros relajados.
  • Sostén esa posición durante 30-40 segundos, y luego lleva lentamente la cabeza hacia su posición inicial.
  • Repite hacia el otro lado.

 

4. Estiramiento del músculo trapecio

Este estiramiento hace trabajar tanto al cuello como a los hombros.

  • Comienza poniendo el brazo derecho detrás de ti y sujetándolo con la mano izquierda.
  • Tira de la mano suavemente hacia tu pie izquierdo.
  • Acerca tu oreja izquierda a tu hombro izquierdo.
  • Mantén la posición durante 20 segundos y repite hacia el otro lado.
  • También puedes hacer el mismo estiramiento manteniendo las manos delante de ti. De este modo, también garantizarás un buen estiramiento de los trapecios, pero desde un ángulo ligeramente diferente.

 

5. Estiramiento del músculo elevador de la escápula

Este estiramiento tiene como objetivo trabajar los laterales del cuello y los hombros.

  • Comienza sentándote en una silla y agárrate a esta por detrás con una mano.
  • Inclina la barbilla hacia el pecho y acerca tu oreja al hombro izquierdo.
  • Gira la cabeza 45° a la derecha y luego a la izquierda. Puedes poner tu otra mano sobre esta para ayudarte, pero no la fuerces: todos los movimientos deben ser muy suaves.
  • Mantén la posición durante 20-30 segundos y luego cambia de lado.

 

6. “Enhebrar la aguja”

Este estiramiento libera la tensión en la parte superior de la espalda y entre los omóplatos. Todos los movimientos deben ser suaves y delicados.

  • Comienza poniéndote a ‘cuatro patas’, apoyándote en tus manos y rodillas.
  • Después, desliza el brazo izquierdo con la palma de la mano hacia arriba, entre tu brazo derecho y la pierna, girando tu cuerpo hasta que tu cabeza llegue a tocar el suelo.
  • Mantén esta posición durante 30-40 segundos y luego repite hacia el otro lado.

 

7. Rotación de los hombros

Este movimiento libera la tensión en la zona de tus hombros.

  • Comienza sentado o de pie, manteniendo la espalda y el cuello rectos.
  • Levanta los hombros y luego gíralos hacia atrás y hacia abajo.
  • Todos los movimientos deben ser suaves. Mantén tu barbilla apretada.

 

8. Estiramiento con los brazos cruzados

Este es un buen estiramiento no solo para tus bíceps, también lo es para los hombros.

  • Comienza de pie, con los pies separados a una distancia similar al ancho de tus hombros.
  • Cruza tu brazo izquierdo sobre tu pecho.
  • Usa tu mano derecha para empujar tu brazo izquierdo, justo por encima del codo, acercándolo a tu cuerpo.
  • Mantén esta posición durante 10-20 segundos y repite hacia el otro lado.

 

9. La postura de cara de vaca

Este estiramiento está enfocado a múltiples músculos, incluyendo los hombros.

  • Comienza levantando tu brazo izquierdo en línea recta, luego dóblalo y llévalo por detrás de tu cabeza.
  • Coloca tu mano derecha detrás de tu espalda, levántala y sujeta tu mano izquierda.
  • Mantén esta posición durante 10 segundos, luego suelta las manos y repite con el otro lado.
  • Si no puedes alcanzar las yemas de tus dedos con la otra mano, usa una toalla para ayudarte. Sujétala con la mano que está por encima de tu cabeza y agárrala con la otra, generando un tirón suave.

 

10. Estiramiento del brazo recto contra la pared

Este estiramiento es ideal para hombros en tensión.

  • Comienza colocando tu brazo izquierdo contra la pared, poniendo la palma de tu mano mirando hacia la misma o hacia el techo, como te sea más cómodo.
  • Presiona el hombro contra la pared.
  • Aleja ligeramente el pecho de la pared, propiciando un suave estiramiento.
  • Mantén la posición durante 30-40 segundos y repite hacia el otro lado.

 

11. Estiramiento doble de los hombros hacia atrás

Este es un estiramiento muy profundo de los hombros.

  • Empieza de pie, recto.
  • Junta las manos por detrás de la espalda.
  • Levanta los brazos hasta que sientas el estiramiento.
  • Mantén durante 30-40 segundos, repite 3 veces.
  • Puedes inclinarte hacia adelante si necesitas que el estiramiento sea aún más profundo.

BIBLIOGRAFÍA
https://nation.com.mx/salud/11-estiramientos-aliviar-la-tension-en-cuello-los-hombros/?fbclid=IwAR0Xo2ELK4ldTpVD_LBFXU_RrAXW0MNsSfawlMCmfQENAynL6NXW-ZLHkVs


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21/Ene/2020

CAUSAS DE LA TARTAMUDEZ EN LAS DIFERENTES ETAPAS.
Para describir las características del niño disfluente es necesario diferenciar entre los niños en edad preescolar o infantil (2 a 5 años) y los niños en edad escolar o primaria, ya que más allá de las manifestaciones propias del habla disfluente, el diferente nivel de desarrollo lingüístico, cognitivo y emocional en estos dos grupos hace que la actitud frente a la disfluencia no sea la misma en niños preescolares que en escolares.
3.1 En la educación infantil (2 a 5 años)
El comienzo de la tartamudez se sitúa en un 80% de los casos entre los 2 y los 5 años de edad y por lo general es gradual, aunque también puede ser repentino. En este período, el niño atraviesa un proceso difícil ya que está desarrollando habilidades del lenguaje muy complejas. Las repeticiones son normales (disfluencias típicas) si no se acompañan de esfuerzo o incomodidad al hablar (gestos-tensión). Es común escuchar en el habla de los niños preescolares estas disfluencias típicas tales como: pero pero; yo yo; cuacuando; que que fue; pu-pu-puedo; el de los el de los; etc. Existen ciertos niños, sin embargo que tienen muchas de estas dificultades. En la mayoría de los casos, si la gente relacionada con ellos los escucha con paciencia y les responde de una forma calmada y tranquila la fluidez del niño recupera su normalidad. Por lo tanto, no debemos mostrar signos de desaprobación, delante del habla del niño, “que habla distinto”. Un niño pequeño mide todo con el centímetro del amor. Si cuando habla y dice maaaama… y ve en la cara de su interlocutor, un gesto de desconcierto, el niño piensa que por la reacción de su interlocutor algo está mal, por lo tanto lo querrán menos, y decidirá poner mayor esfuerzo en hablar mejor. Cuando intente hacerlo, repetirá aún más. (Esto por supuesto se da con el paso del tiempo). Esto hará que el niño comience a hablar poco, retraerse socialmente por miedo a ser rechazado, cambiar palabras, etc. (carga psicológicamente negativa).
Por otro lado encontramos niños que también tienen interrupciones en su fluidez, pero las acompañan de esfuerzo y tensión al hablar. Frente a una exigencia del medio, algunos niños intentan evitar estas repeticiones y se esfuerzan para hablar, para que el mensaje sea continuo. Este esfuerzo genera tensión en los músculos implicados en el habla y en el cuerpo en general. El aumento de tensión aumenta la disfluencia. Las disfluencias acompañadas por tensión dejan de ser típicas y se convierten en disfluencias atípicas, siendo éstas un SIGNO DE ALARMA, que el docente puede detectar para derivar adecuada y tempranamente.
Signos de alarma:

  • Repetición de partes de palabra, palabras y/o frases, en número y frecuencia aumentada.
  • Cambios de intensidad y frecuencia de la voz.
  • Pausas, interjecciones y/o muletillas en un número mayor al habitual.
  • Incomodidad al hablar.
  • Esfuerzo al hablar.
  • Prolongaciones.
  • Tensión corporal visible y audible.
  • Dificultad al empezar a hablar y/o en mantener el patrón respiratorio.
  • Cambio de palabra por temor al bloqueo.
  • Miedo a producir determinados sonidos.
  • Evitar hablar o contestar con monosílabos (sí, no, vale,…).
  • Miedo a enfrentar determinadas situaciones verbales.
  • Poca participación en clase.
  • Timidez exacerbada.

Algunos consejos para el docente:

  • Saber escuchar al alumno sin darle prisa.
  • Darle tiempo para hablar, para que pueda expresar cómodamente su mensaje.
  • No interrumpirlo cuando habla ni dejar que él interrumpa a los demás.
  • Respetar los turnos para hablar.
  • Formularle preguntas una a una y sólo las necesarias.
  • Modificar su propio lenguaje para no acelerar y evitar ritmos vertiginosos en la sala.
  • Hablarle con frases cortas y con un lenguaje fácil, es decir, adecuado para su edad.
  • No decirle: “para, vuelve a empezar”, “no te apures”, “habla despacio”. Este tipo de correcciones aumentan la tensión.
  • Utilizar, simultáneamente la comunicación no verbal: acariciarlo, mirarlo, tocarlo, aceptarle juegos no verbales.
  • La disfluencia puede pasar inadvertida en la escuela porque el alumno no fluente, no habla o habla poco.

3.2 En la educación primaria y secundaria
Los alumnos disfluentes en este grupo de edad no sólo hacen repeticiones, prolongación de sonidos marcadamente o tensión al hablar, sino que además desarrollan toda una serie de actitudes para evitar los bloqueos o repeticiones. Las actitudes son la forma de evitar o evadir situaciones de lenguaje temidas que utiliza la persona disfluente. Por ejemplo: si el niño sabe que se va a trabar al leer, evita leer en voz alta; si va a comprar a una tienda, deja que otro pida por él; si sabe que determinada persona de su familia o la escuela le hace aumentar sus bloqueos, evita hablar con esa persona; etc.
Las habilidades sociales, emocionales y cognitivas en la edad escolar están muy influenciadas por la actitud de los padres y su grupo de pares. El niño sabe ahora que además de tener a sus padres, forma parte de un grupo social y comienza a ser importante para él el ser considerado igual a los otros dentro del grupo. El niño que tartamudea a menudo se enfrenta con una no-inclusión dentro del grupo de pares, siendo el blanco de burlas y bromas. Ante esta dificultad social el niño siente la necesidad de ocultar sus bloqueos desarrollando una serie de actitudes para poder lograrlo. El niño se siente avergonzado y diferente por su tartamudez.
Estos niños necesitan ayuda. Es importante que le hables al niño en privado y le expliques que eres su maestro y que su disfluencia no te molesta, que quieres que hable para saber cómo se siente, qué piensa y qué cosas le interesan. Si le hablas de esta forma él sabrá que su maestro lo entiende y acepta su disfluencia. Es muy importante para el alumno en esta etapa, sentirse aceptado, comprendido y contenido por su maestro. Esta relación sincera y amorosa marcará notablemente su futuro. Los adultos que tartamudean, en su mayoría coinciden en marcar lo difícil y traumático que ha sido su paso por la escuela, sobre todo por la incomprensión de sus maestros y las burlas de sus compañeros.
Consejos para los maestros y profesores:

  • Tener presente que la tartamudez no afecta la capacidad intelectual de las personas. Que un niño sea disfluente no significa que no esté capacitado para aprender.
  • El alumno no debe evitar tartamudear. Permitir que tartamudee lo más natural y cómodamente posible y con la menor tensión.
  • Si evita tartamudear, la autoestima es influenciada por el problema de comunicación y esto desencadena actitudes viciosas.
  • No estimularlo a que realice ningún artificio para evitar los bloqueos: golpear con los pies, chasquear los dedos, respirar profundo, etc. Esto lleva a “nutrir” los bloqueos.
  • Darle todo el tiempo necesario para hablar.
  • Descubrir que la ansiedad es nuestra al esperar que termine.
  • Valorar más el contenido que la forma, demostrando mucho interés en lo que dice y no en cómo lo dice.
  • No realizar observaciones o correcciones en el habla.
  • No interrumpir su mensaje. No completar lo que dice o terminarle la frase.
  • Escucharlo relajadamente sin crítica ni juicio.
  • Destacar los aspectos valiosos de su personalidad frente a los demás compañeros.
  • Estimularle para que participe en discusiones y tareas grupales. Propicia la cooperación.
  • No evaluar constantemente su comportamiento verbal. No demostrarle que estamos pendiente de sus bloqueos.
  • Dar soporte y comprensión dentro del aula.
  • Favorecer los juegos teatrales y que adopte distintos roles.
  • No obligarle a actuar en las fiestas escolares, pero sí estimularle a que lo haga. Hacerle ver que él también puede participar como todos sus compañeros. Esto aumenta mucho su autoestima. Preguntarle si quiere participar.
  • El niño que tartamudea se vuelve muy sensible a lo que “lee” en la cara de quien lo escucha: no poner caras extrañas ni mostrar ansiedad.
  • Poder preguntarle: “¿cómo puedo ayudarte?”.
  • Aceptarlo y quererlo así, no es enfermo, ni deficiente, ni nervioso. Los bloqueos retroceden cuando la comunicación es esencial y se siente aceptado y cómodo.

BIBLIOGRAFÍA
LA TARTAMUDEZ, Guía para padres de Claudia Patricia Groesman.


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05/Nov/2019

A continuación voy a mostrarles un artículo sobre la importancia que tiene leer a nuestros hijos.
Lev Vygostky, un psicólogo que vivió entre 1896 y 1934 y fue conocido por su teoría sobre el desarrollo psicológico del niño, decía que los procesos mentales superiores (memoria, atención, percepción, pensamiento) se desarrollan a través de procesos sociales (Moreira, s.f.). Tanta importancia le daba a las interacciones sociales que en su teoría habla sobre la “Zona de Desarrollo Próximo”, que define como la distancia entre el desarrollo real del niño y el que podría alcanzar con la guía y apoyo de otra persona con más capacidades (Carrera, Beatriz, Mazzarella, Clemen, 2001).
Un nuevo estudio provee evidencia del gran impacto que puede tener la lectura y el juego en los niños pequeños, moldeando su desarrollo social y emocional de formas que van mucho más allá del aprendizaje del lenguaje y las habilidades literarias tempranas. El momento de lectura padre/madre-hijo/a tiene incluso el potencial de influir en problemas de conducta tales como: agresión, hiperactividad y dificultad con la atención.
El autor principal del estudio, Dr. Alan Mendelsohn, es profesor asociado de pediatría en la escuela de medicina de la Universidad New York. El estudio se tituló: “Reading aloud, play and social-emotional development, (Leer en voz alta, juego y desarrollo socio-emocional) y fue publicado en el journal Pediatrics.
Los investigadores, mostraron que una intervención, basada en el cuidado primario pediátrico, para promover que los padres les lean a sus hijos y jueguen con ellos, puede tener un impacto duradero en el comportamiento del pequeño.
La muestra estuvo compuesta de 675 familias con niños de entre 0 y 5 años; fue un estudio aleatorio en el cual 225 familias recibieron la intervención, llamada Vídeo Interaction Projet; las otras familias formaron parte del grupo control. El modelo V.I.P. se desarrollo originalmente en 1998 y ha sido estudiado extensamente por los autores del estudio.
Las familias participantes recibieron libros y juguetes al visitar la clínica pediátrica. Se reunieron brevemente con un profesional para hablar sobre el desarrollo de su hijo, lo que habían notado los padres y lo que deberían esperar en relación al desarrollo, luego fueron grabados jugando y leyéndoles a sus niños por 5 minutos. Inmediatamente después, miraron el vídeo con el profesional a cargo de la intervención , quien ayudó a que los padres notaran las respuestas del niño.
Adriana Weisleder, otra de las autoras del estudio, dice que dicha experiencia les dio perspectiva a los padres. El objetivo de los profesionales era resaltar las cosas positivas y motivarlos.
El Dr. Bernard Dreyer, quien también formó parte del equipo de investigación, opina que dado que el periodo crítico del desarrollo empieza ya al nacer y es un momento donde hay muchas visitas al pediatra, es allí donde éstos pueden ayudar a los padres a mejorar sus habilidades parentelas.
El Video Interaction Project comenzó como un programa para infantes de 0 a 3 años, donde se trabajaba con familias urbanas con bajos ingresos de Nueva York durante las visitas clínicas. Datos publicados previamente de un estudio aleatorio controlado fundado por el National Institute of Child Health and Human Development, mostró que los niños de 3 años que recibieron la intervención mejoraron su conducta (es decir que eran significativamente menos propensos a ser agresivos o hiperactivos que los niños en el grupo control).
Este nuevo estudio evaluó a esos mismos niños un año y medio después (su edad estaba más cercana a la entrada a la escuela) y encontró que los efectos persistían. Los niños cuyas familias habían participado en la intervención cuando eran más pequeños todavía eran menos propensos a manifestar problemas de conducta, que muchas veces dificulta el éxito escolar.
Algunos niños fueron reclutados para una segunda etapa del proyecto y los libros, juguetes y vídeos continuaron al visitar la clínica desde los 3 a los 5 años; los investigadores observaron que a mayor exposición a la intervención, más fuerte era el impacto positivo en la conducta.
Los chicos en condición de pobreza presentan un riesgo más elevado de tener problemas de conducta en la escuela, así que reducirlos es una estrategia relevante para disminuir también la disparidad educacional, como también lo es la mejora de las habilidades del lenguaje (otra fuente de problema para niños que han crecido en la pobreza).
La Dra. Weisleder nota algo muy importante: al leer y jugar, los niños pueden encontrarse con situaciones un poco más desafiantes que las que ven en la vida diaria, y los adultos pueden ayudarles a pensar cómo manejar esas situaciones. Además, ella opina que la mejora en el comportamiento puede deberse a que los niños están más felices luego del juego y la lectura; y los padres, por otro lado, ven la relación más positivamente.
Leer en voz alta e involucrarse en juegos de imaginación puede ofrecerles oportunidades sociales y emocionales ya que piensan en los sentimientos y pensamientos de los personajes. Además aprenden palabras que los ayudarán a ponerle nombre a las emociones y controlarlas mejor, opinan los autores.
Si bien el estudio fue realizado con familias en riesgo, los beneficios son para todas las familias. Los profesionales que trabajan con niños tienen una tarea importante aquí: pasar esta información a los padres, para que ellos sepan que tienen un poder inmenso para moldear el desarrollo cognitivo, social y emocional de sus hijos.
BIBLIOGRAFÍA
Moreira, M. (1997), Aprendizaje significativo: un concepto subyacente.
Carrera, Beatriz, Mazzarella, Clemen, (2001), Vygotsky: enfoque sociocultural. Disponible en:<http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=35601309> ISSN 1316-4910


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02/Oct/2019

El pasado 30 de septiembre de 2019 se celebró el día internacional del Trastorno Específico del Lenguaje (TEL). Este tipo de trastorno se caracteriza por la falta de habilidad para desarrollar y adquirir el lenguaje oral de manera espontánea sin que se pueda explicar por otras causas como dificultades neurológicas, auditivas, psicológicas, etc. Por ello, se dice que es específico y además, afecta a todos los componentes del lenguaje: morfología, fonología, semántica, sintaxis y pragmática. También se considera un trastorno persistente, heterogéneo, dinámico, complejo, frecuente, invisible, de evolución lenta y genético.
Las señales de alarma más notorias en los primeros años de vida son las siguientes:

  • A los 18-24 meses presentan dificultades para seguir ordenes como “Dame, toma, ven, siéntate…”.
  • A los 2 años y 6 meses: dificultad para comprender órdenes como “Abre la puerta”. Ocasionalmente, puede responder con múltiples repeticiones o si se señala lo solicitado.
  • Entre los 18 y 23 meses realizan un uso de menos de 10 palabras inteligibles.
  • A los 24-30 meses: uso inferior a 50 palabras.
  • A los 30 meses: uso persistente de gestos para hacerse entender en lugar de producir palabras. Dentro de ese mismo período, repetir todo lo que escucha sin demostrar entender lo que repite, es una señal de alarma.
  • A los 30-36 meses: no realizar combinaciones de dos palabras. Pueden decir palabras aisladas, pero no combinarlas. Puede ocurrir que el niño hable, pero no se entienda lo que dice, a veces sólo la mamá puede entenderlo, y otras veces, ni siquiera ella. En otras ocasiones, intenta producir palabras, pero sólo le salen algunas sílabas desdibujadas.
  • A los 3 años: falta de seguimiento de las rutinas del jardín de infantes. Dificultades para vincularse con pares, muestra interés, pero no sabe cómo relacionarse.

No todos los niños que presentan un retraso en la adquisición del lenguaje, presenta un diagnóstico de TEL. Por un lado, pueden presentar un retraso simple en la adquisición del lenguaje (cuadro transitorio). En un estudio llevado adelante por la Dra. Chantal Desmarais, en Canadá en 2010, se encontró que niños hablantes tardíos a los 2 años, a los 3 años lograban resolver sus dificultades en un 66% de los casos, mientras que el 44% restante persistían con problemas, y en el intervalo de los 3 a los 4 años, continuaban con alteraciones el 40,2% de los casos. Es muy probable que en ese porcentaje de niños se confirme luego el diagnóstico de TEL. La clave en estos casos es la consulta y el seguimiento temprano para estimular al niño y para capacitar a los padres en el modelo de comunicación apropiado.
INTERVENCIÓN TEL

  1. Intervención sobre el lenguaje oral: para llevarla a cabo es esencial realizar una intervención sobre la familia, basarse en aproximaciones basadas en la estimulación general del lenguaje, así como en la estimulación focalizada
  2. Intervención sobre el lenguaje y la alfabetización temprana, trabajando la conciencia fonológica y sobre las Fast ForWord Language.

BIBLIOGRAFÍA
https://www.perfil.com/noticias/opinion/opinion-veronica-maggio-dia-internacional-del-trastorno-especifico-del-lenguaje.phtml
RODRÍGUEZ, Víctor M. Acosta. La intervención logopédica en los trastornos específicos del lenguaje. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología, 2012, vol. 32, no 2, p. 67-74.
Guía para la intervención en el ámbito educativo (Asociación TEL de Galicia, Atelga), 2014.


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10/Sep/2019

En el presente artículo, presentamos una noticia extraída del periódico ABC. En dicha noticia aparece una entrevista a la neuropediatra María José Más. Esta neuropediatra explica el mito de que el desarrollo cerebral hasta los 6 años está superado.
ENTREVISTA MARÍA JOSÉ MÁS
«¿Sabemos por qué un bebé sonríe a su madre por primera vez? ¿Por qué un párvulo se sorprende cuando se da cuenta de que las letras “c-a-s-a” responden al concepto de “casa”? ¿Por qué un adolescente lo cuestiona todo, y vuelve a dormir y a comer como un bebé?», pregunta Mas, en animada conversación entre consulta y consulta. Estas escenas, prosigue, «forman parte del maravilloso proceso de crecimiento y capacitación que experimenta el desarrollo nervioso durante la infancia y adolescencia y suelen pasar desapercibidas para las familias, por lo que no todos los padres disfrutan por igual de este proceso extraordinario».

  • Usted comparte sus conocimientos en neurodesarrollo infantil para que los padres disfruten de ese proceso, pero también para que tengan pistas y sepan detectar posibles desfases en el desarrollo cerebral de sus hijos. ¿Cuándo deben saltar las alarmas?

Hay que tener en cuenta que hablar de neurodesarrollo implica señalar etapas y edades, y que la variabilidad individual es enorme. Muchos niños sin dificultades en su evolución madurativa son precoces o tardíos en capacitarse para una habilidad concreta, sin que esto indique que exista un problema. Las edades del libro son las más probables para que aparezca una competencia nueva, y en ningún caso deben tomarse como absolutas. El desarrollo individual de un niño debe valorarse en su globalidad por el pediatra. Y si el padre tiene una intranquilidad sobre el neurodesarrollo del niño en particular, lo más sensato es resolverla cuanto antes consultando a este profesional.

En cualquier caso, y como concepto general, una de las razones para observar el neurodesarrollo es, en efecto, comprobar que no hay anomalías ni retrasos que nos hagan sospechar de un problema subyacente. Queremos detectar cuanto antes la posible aparición de alteraciones en la formación del entramado de los circuitos que estructuran el cerebro y así actuar enseguida para intentar minimizar las consecuencias. Pero no es posible definir de forma categórica cuándo se produce un retraso. Solo podemos decir que cuanto más se aleje el neurodesarrollo de un niño concreto de este patrón común a todos, más probable será que tenga un problema real. Por desgracia, las alteraciones del neurodesarrollo solo se hacen evidentes cuando las facultades esperadas a una determinada edad no aparecen

  • ¿Es solo una impresión o se detectan más trastornos del neurodesarrollo ahora que antes?

El problema, o la realidad, es que los trastornos del neurodesarrollo se diagnostican en base a unos criterios clínicos. Todos hacen referencia a cuestiones cualitativas. Puede haber un factor cuantitativo (un niño que no tiene lenguaje), pero ¿cómo mides que un niño habla más palabras o menos? ¿Cuentas las palabras? ¿Hay facilidad de vocabulario? Aunque existen test y escalas para ello, al final hay que basarse en criterios clínicos.

En el autismo, por ejemplo, se habla de dificultades del lenguaje, interacción social inadecuada, pocos intereses y particulares… Esto es difícil de valorar. En los casos con síntomas claros, el diagnóstico es inmediato, pero cuando existen síntomas más sutiles puede ser más difícil. Además, pese a tener un altísimo componente genético, sabemos que ha aumentado, lo que nos hace más sensibles y cautos con el diagnóstico.

No entendemos por qué exactamente, pero ha crecido. El 25% de dicho aumento se debe a criterios diagnósticos (y lo que antes llamábamos discapacidad cognitiva o retraso mental se ha transformado en autismo). Otro porcentaje parece que viene dado por la edad de los padres. Otra parte, debido al aumento de niños que sobreviven a procesos natales graves. Se sospecha también de factores ambientales… Pero tampoco está claro. Y luego hay un grupo nada despreciable que no tiene explicación alguna.

  • Asimismo, indica en su obra que hay periodos donde determinadas habilidades se desarrollan con más facilidad. Se refiere con esto a las llamadas «ventanas de oportunidades». ¿Cómo están establecidas esas fases?

Esta es una cuestión muy relevante. Desde el nacimiento a los tres años (edades relativas) se produce el gran crecimiento del andamio anatómico de la estructura cerebral. Es cuando se forman todos los circuitos que luego usaremos. Si hay algo que está mal construido, luego no se podrá deshacer. Podrás modificar ese circuito, pero si no es temprano, si no sucede en ese momento, después será muy difícil de modificar. Estamos hablando de un periodo (0-3 años) donde en el cerebro del niño genera de media cada segundo entre setecientas y mil conexiones neuronales nuevas. Sucede de forma natural, a una velocidad extraordinaria que, aunque decrecerá con la edad, permite alcanzar los aproximadamente ochocientos sesenta billones de conexiones que tiene el cerebro adulto.

  • Después concreta que la siguiente etapa el neurodesarrollo abarca desde los 3 a los 10, aproximadamente.

Entre los tres y los diez años, el niño aprende y comprende su hábitat. Sus redes cerebrales crecen para albergar estos nuevos conocimientos y el dominio cada vez más preciso del lenguaje le permite estructurar sus ideas e interiorizar poco a poco las enseñanzas culturales para entender el mundo y a las personas que lo habitamos. Sería la etapa del neurodesarrollo del lenguaje y del conocimiento del medio.

  • La siguiente etapa se establece en los diez años. ¿Que ocurre ahí?

Por fin, de los diez años a la edad adulta es cuando se aplica la toma de decisiones con las que se irán especializando los circuitos nerviosos, trazando así los patrones de pensamiento y los gustos que definirán la personalidad única del individuo. Esta es al etapa del neurodesarrollo de la identidad.

  • ¿Hay alguna cuestión de neurodesarrollo que indique que la atención temprana finalice a los 6 años?

Es una cuestión económica. El concepto de desarrollo cerebral hasta los 6 años está ya ampliamente superado. Es verdad que antes se pensaba que el cerebro no sufría grandes cambios a partir de esa edad, pero no es así. Después se forman menos sinapsis, pero el cerebro se modifica durante toda nuestra vida en función del ambiente, de los estímulos… Una idea que debe quedar a nuestros lectores: nunca hay que parar de estimular el cerebro.

  • Advierte usted que los padres tienen mucho que ver con el neurodesarrollo de sus hijos. ¿Hay algo concreto que es bueno hacer en casa para que ese desarrollo se suceda de forma óptima?

Es tan importante que, según el modo en que un niño reciba cuidados y educación, se modificará e influirá en su neurodesarrollo, y así como puede mejorarlo, también puede causar una patología. Cuando el desarrollo es normal, lo que tenemos que hacer en casa es tener sentido común. Y el sentido común te dice que ofrezcas un ambiente no caótico, en el que se introduzcan novedades a un ritmo suficiente, de forma previsible y constante. Necesitamos tener un ambiente estructurado, en el sentido del orden, donde los estímulos tengan una duración suficiente para poder aprender de ellos. Los entornos ricos en estímulos favorecen la formación de nuevos circuitos neuronales porque ofrecen muchas oportunidades educativas. Si además están ordenados, bien estructurados y se repiten, el ambiente será propicio para que el uso de esos nuevos circuitos culmine en su consolidación.

Por contra, si el medio ofrece pocos estímulos, o las experiencias tienen resultados imprevisibles y cambiantes, si predomina el caos sobre la constancia, la oportunidad de desarrollar y consolidar circuitos cerebrales sanos y eficaces disminuirá. En este sentido, poner límites a la conducta y establecer rutinas de tiempo y espacio mejora la eficacia de la plasticidad neuronal.

  • Muchos padres se sienten culpables cuando llega el diagnóstico de un trastornos del neurodesarrollo.

La culpa suele estar ahí pero no es real, y es preciso olvidarse de ella. Excepto en algunos casos de negligencia real (entornos de maltrato o padres con una enfermedad mental con actos de delirio…), los trastornos del neurodesarrollo tienen un componente genético muy potente, con un peso muy fuerte. Por supuesto que, salvando mucho las distancias, es como tener tendencia al colesterol y seguir con una dieta con pocas grasas. Será menos probable que aparezca pero puede aparecer igual.

En el caso concreto del autismo, por ejemplo, hay un 80% de predisposición genética. Es decir, de riesgo de que esa característica aflore porque está en su genoma, aunque no hayamos descubierto aún dónde. Pero no es forzosamente heredado. No siempre hay otros casos familiares que expliquen ese rasgo… Tener autismo no es algo que puedas modificar por el ambiente. En el caso del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) esa predisposición genética es de más del 50%.

  • Cuando hay una sospecha de trastorno del neurodesarrollo, ¿qué hay que hacer?

Lo primero, detectarlo. Parece una tontería, pero no lo es. Y describirlo, porque cada niño es distinto. Hay que conocer a ese niño para ver cuáles son sus dificultades y sus fortalezas. Lo tercero, potenciar las fortalezas, y disminuir sus dificultades. Pero para eso hacen falta medios, profesionales, tiempo, dinero, y ganas. España está infradotada en atención a la infancia necesitada con trastornos del neurodesarrollo.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

Fominaya, C. (2019). ABC padres e hijos.  Recuperado de https://www.abc.es/familia/padres-hijos/abci-maria-jose-mas-neuropediatra-mas-viral-mito-desarrollo-cerebral-hasta-6-anos-esta-superado-201908070112_noticia.html?fbclid=IwAR2QeSnzxVJu9qD9b0_ruTKeAUKx1hlw8rXuj7rnOZE2fMxhHJmUT-jPLkk


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01/Ago/2019

Un posible diagnóstico de este tipo de voz podría ser una DISFONÍA ESPASMÓDICA explicada a continuación.
DISFONÍA ESPASMÓDICA
La disfonía espasmódica se caracteriza por un movimiento de las cuerdas vocales tenso y forzado, lo que provoca una voz quebrada, temblorosa, ronca, tensa o entrecortada. Esto ocurre ya que se producen espasmos o interrupciones vocales, durante las cuales se da una afonía, pero en otros periodos se percibe una voz normal.
Síntomas y/o características
Al principio tienden a ser leves y presentarse de tanto en tanto, pero en un periodo más tardío empeoran y se presentan con mayor frecuencia en el paciente. Cuando los síntomas empeoran puede asociarse a que la persona está cansada o tensa, pero cuando la persona ríe o canta, los síntomas llegan incluso a desaparecer. Los primeros síntomas de disfonía espasmódica se presentan con mayor frecuencia entre personas con 30 y 50 años de edad, afectando más a las mujeres que a los hombres.
La disfonía espasmódica es un trastorno que se caracteriza por el movimiento involuntario de uno o más músculos de la laringe u órgano de la voz y la gravedad de los espasmos de la voz fluctúa, pudiendo disminuir durante horas e incluso días.
¿Cómo diagnosticar una disfonía espasmódica?
Su diagnóstico no se basa en una prueba específica sino que se centra en las características, en los síntomas típicos de esta y en la ausencia de otras condiciones que puedan causar problemas similares. Como en cualquier patología, lo ideal sería llevar a cabo un trabajo multidisciplinar que incluyera al siguiente grupo de profesionales.

  • Logopeda para evaluar la producción y el timbre de la voz,
  • Otorrinolaringólogo (especialista en oído, nariz y garganta) para el reconocimiento de las cuerdas vocales y su movimiento, y
  • Neurólogo para la detección de síntomas de problemas neurológicos.

Suelen pasar entre 5 y 8 años desde el momento en el que el paciente nota los primeros síntomas de su enfermedad, hasta que se llega al diagnóstico correcto. Una vez realizado el diagnóstico, resulta difícil establecer un pronóstico; se trata de enfermedades que pueden llegar a ser muy incapacitantes y que no tienen cura.
Clínicamente pueden presentarse de diferentes formas, como atetosis (trastorno neuromuscular caracterizado por movimientos de torsión lentos e involuntarios de las extremidades), temblor, tics o sacudidas mioclónicas (espasmo muscular rítmico e involuntario) entre otras, lo que puede llevar a pensar que se trata de enfermedades diferentes.
Tratamiento
No hay una tratamiento específico que consiga radicar la disfonía espasmódica, pero existen varias opciones de tratamiento para mejorar la voz, entre las cuales, destacamos:

  • Varias inyecciones de pequeñas dosis de toxina botulínica (Botox) en una o ambas cuerdas vocales. La toxina botulínica debilita los músculos laríngeos y tiene como resultado una voz más suave y menos forzada, porque las cuerdas vocales se cierran con menos fuerza. Es posible que durante un corto periodo de tiempo después de ser administradas, las inyecciones causen temporalmente voz entrecortada o dificultad al tragar. También podría recomendarse que se obtenga tratamiento con un logopeda después de las inyecciones para optimizar la producción de la voz.
  • Cuando los objetivos son que el paciente acepte el trastorno y aprenda las técnicas necesarias para vivir con el mismo y sobrellevarlo con éxito, la atención psicológica y psiquiátrica es de gran utilidad.

Si presenta algunos síntomas de los antes mencionados o sospecha de que alguna persona pueda presentar este tipo de problema no dude en consultarnos en nuestra página web centrodelavoz.com y en el teléfono que en ella figura.
BIBLIOGRAFÍA
American Speech – Language- Hearing Association (1997- 2019). ASHA (https://www.asha.org/public/speech/disorders/disfonia-espasmodica/#sintomas)
Izquierdo, M, Avellaneda, A. (2004). Feder (https://enfermedades-raras.org/index.php?option=com_content&view=article&id=797&Itemid=171)


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19/Jul/2019

DESARROLLO DEL LENGUAJE
El niño/a no adquiere el lenguaje desde su nacimiento, sino que lo va adquiriendo gracias a la estimulación que recibe de su entorno. El desarrollo del mismo se asocia con la maduración de las actividades nerviosas superiores. Por tanto, el lenguaje se desarrolla a través de la imitación, en primer lugar, en la que intervienen factores audio- motores y óptico motores, por los cuales se va estructurando el lenguaje infantil. Además, este proceso no implica únicamente una buena articulación, sino también una buena comprensión de lo escuchado y expresado.
El lenguaje oral, por tanto, se verá comprometido cuando algunos de los órganos de la articulación presenten algún déficit. Como todos estos órganos están sumamente ligados en la función del lenguaje, cuando existe una alteración en alguno de ellos, éste repercute en los demás. A continuación comentamos los órganos que intervienen en la articulación. Estos son:

  1. Órganos de la respiración. Pulmones, bronquios y tráquea.
  2. Órganos de la fonación. Laringe
  3. Órganos de la articulación. Estos, a su vez, se dividen en órganos activos y órganos pasivos de la articulación:
    • Órganos Activos. Labios y lengua.
    • Órganos Pasivos. Paladar, alvéolos, dientes y fosas nasales.

Las alteraciones en alguno de estos órganos dan dificultades en la articulación de lo fonemas o también llamado, dislalias.
DISLALIA
La dislalia o trastorno de la articulación de los fonemas se trata de una incapacidad que presenta el niño para pronunciar ciertos fonemas o grupos de fonemas. Puede verse afectada cualquier consonante o vocal. El lenguaje de un niño con este tipo de dificultades puede comprometer la inteligibilidad de este, debido a las desfiguraciones verbales que emplea continuamente.
En estos casos hay que tener en cuenta el contexto social del idioma de cada paía, ya que una articulación puede ser defectuosa para una idioma pero no para otro.
Atendiendo a las causas posibles que provocan la dislalia, las clasificacmos en:

  • Dislalia evolutiva.
  • Dislalia funcional.
  • Dislalia audiógena.
  • Dislalia orgánica.

Los tipos de errores que suelen cometer en una dislalia funcional son: errores de sustitución, omisión, inserción y distorsión.
TRATAMIENTO DISLALIAS
Para llevar a cabo un exitoso tratamiento, hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Realizar un enfoque pluridimensional basado en los trastornos del lenguaje, ya que este tipo de trastorno no se presenta como una dificultad aislada , sino que forma parte de un conjunto de síntomas, con diversas causas, como consecuencia de las cuales aparecen las dificultades de expresión.
  • Es necesario realizar un tratamiento precoz, ya que esto favorece a un pronóstico positivo.
  • Las condiciones que debe tener la reeducación son:
    • Relación personal entre el reeducador y el niño.
    • Carácter progresivo de la reeducación.
    • Uso de técnicas fundamentales en principios pedagógicos.
    • Implicación de la familia.
    • Cuidar el medio donde se va a realizar la reeducación.

Más adelante, se realiza un tratamiento indirecta dirigido a las funciones que inciden en la expresión oral del lenguaje y un tratamiento directo de la articulación y de su integración en el lenguaje espontáneo.
Desde el Centro de Voz y Lenguaje Tania Centeno podemos ayudar a tu hijo/a a solucionar estas dificultades. Cualquier consulta que quiera hacernos no dude en ponerse en contacto con nosotros, llamando al teléfono que figura en nuestra página web o a través del correo electrónico.
centrodelavoz.com


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09/May/2019

El mito de que el cerebro izquierdo y que el cerebro derecho funcionan de forma independiente surge porque cada estudiante aprende de una manera distinta, hay diferentes personalidades y gustos por cosas diferentes y porque hay personas más sistemáticas y otras más imaginativas. En un estudio que se realizó en Gran Bretaña y Holanda con profesores de Enseñanza Primaria y Secundaria, afirmaban que había diferencias en la dominancia hemisférica que podía explicar las diferencias individuales en el aprendizaje de cada estudiante. Pero esto en realidad no es cierto.
La base científica del mito es bien conocida. La localización de funciones específicas es algo que se conoce desde los 1860 gracias al trabajo de Paul Broca. Broca presentó el caso de un paciente, Louis Leborgne, que tras una lesión en el hemisferio izquierdo había perdido la capacidad de hablar. Otro investigador, Wernicke también encontró que la comprensión del lenguaje estaba en el hemisferio izquierdo y entonces los investigadores empezaron a preguntarse qué es lo que hacía el derecho. El neurólogo John Hughlings Jackson propuso que el lado derecho era el de la percepción mientras que el neurólogo francés Jules Bernard Luis dijo que las emociones estaban localizadas en el hemisferio derecho, mucho más primitivo, mientras que el intelecto estaba en el hemisferio izquierdo, que era el civilizado.
Hay funciones cerebrales que están claramente lateralizadas como el lenguaje o el procesamiento visuoespacial. En la mayoría de los individuos diestros, prestar atención a estímulos relacionados con el lenguaje genera actividad cerebral principalmente en el hemisferio izquierdo mientras que prestar atención a estímulos implicados en el procesamiento visuoespacial genera actividad lateralizada al hemisferio derecho. También se ve algo parecido con las matemáticas. Algunas tareas aritméticas como contar o recitar las tablas de multiplicar reclutan más neuronas en el hemisferio izquierdo que en el derecho mientras que otros aspectos, como estimar cuantos objetos similares hay en un dibujo reclutan más en el derecho que en el izquierdo. Pero en realidad, los estudiantes, todas las personas, usamos ambos hemisferios. Nadie puede decir si en un estudiante domina el cerebro izquierdo o el derecho porque no es así, la información fluye entre ambos hemisferios a través del cuerpo calloso en frecuentes viajes de ida y vuelta, y el cerebro recluta más o menos zonas, incluso en el hemisferio opuesto, según la necesidad de procesamiento.
Por otro lado, en las técnicas de neuroimagen, para determinar cuáles son las zonas más específicas o con un cambio en su nivel basal de actividad más aparente, lo que se aconseja es que durante la prueba el paciente realice determinadas tareas para comprobar qué zonas se activan. Es decir, si una zona no ha duplicado o triplicado su actividad podemos decidir no representarla aunque sí estaba activa. Por eso las ilustraciones de neuroimagen pueden dar una imagen irrealmente parcelada, más segregada entre ambos hemisferios, y con menos zonas implicadas de lo que sucede en realidad.
Por lo que sabemos cualquier función cognitiva compleja pone en marcha una red con múltiples regiones, distribuida en ambos hemisferios y funcionando de forma coordinada. En realidad, podríamos considerar al encéfalo como una orquesta sinfónica neuronal, donde según los momentos puede haber zonas o incluso neuronas individuales que tienen mayor protagonismo, pero ni hay elementos silentes —el mito del 10%— ni podemos decir que una parte de la orquesta domina sobre otra, el mito de la dominancia hemisférica.
Uno de los posibles daños de este mito es que puede hacer creer a algunos estudiantes, o a sus padres o profesores, que no pueden dedicarse a algunas carreras, a algunos proyectos vitales porque no tienen el cerebro adecuado. Nada hay que respalde este criterio, nuestro cerebro es sorprendentemente plástico y su capacidad de aprender es su mayor virtud.
BIBLIOGRAFÍA
Alonso, J.R (2016). Neurociencia. El mito del cerebro izquierdo y del cerebro derecho. Recuperado de: https://jralonso.es/2016/08/08/el-mito-del-cerebro-izquierdo-y-el-cerebro-derecho/


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25/Abr/2019

PAPILOMA LARÍNGEO
El papiloma laríngeo o papilomatosis laríngea es una patología vocal que afecta tanto a niños como a adultos que han sido expuestos al virus del pailoma humano (VPH). En el niño, su manifestación clínica es papilomatosis larígnea difusa (juvenil) y en el adulto es papiloma, cuya malignización es más frecuente.
La papilomatosis se considera una neoplasia benigna, caracterizada por lesiones excrecentes y friables, pediculadas o sésiles, de coloración grisáceo- blanquecino o rosadas. Su afectación es frecuentemente bilateral.
El síntoma más frecuente de esta patología es la disfonía. Además, también produce ronquera, debido a que los appilomas interfieren en la vibración de las cuerdas vocales. Su tratamiento es sintomático no curativo, debido a que es recidivante e impredecible. En primer lugar, se lleva a cabo una microcirugía con tendencia a la rcidiva, y con su posterior reposo vocal. Seguidamente, hay que prestar mucha atención a posibles dolores o molestias vocales que puedan significar la reproducción de la papilomatosis.
Los síntomas de esta patología tienden a ser más graves en los niños que en los adultos. Como los papilomas crecen rápidamente, los niños pequeños pueden tener dificultad para respirar al dormir o para tragar. Algunos niños sienten alivio o tienen remisión de la enfermedad cuando llegan a la pubertad. Tanto los niños como los adultos pueden tener ronquera, tos crónica o problemas respiratorios. Debido a la similitud de los síntomas, la papilomatosis a veces se diagnostica erróneamente como asma o bronquitis crónica.
Desde el Centro de Voz y Lenguaje Tania Centeno, llevamos a cabo la rehabilitación empezando por una buena educación de higiene vocal, así como de una buena reeducación vocal. En primer lugar, nos centramos en eliminar el comportamiento de sobreesfuerzo, aplicando la respiración costo- diafragmática y mejorar el timbre de la voz. En algunos casos, el comportamiento de sobreesfuerzo es tan excesivo que suena una “voz de bandas”.

BIBLIOGRAFÍA

 

 


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16/Abr/2019

“DÍA MUNDIAL DE LA VOZ”
La voz constituye la principal herramienta para desarrollar las relaciones personales y sociales, por lo que resulta absolutamente imprescindible cuidarla y prestar atención ante cualquier alteración. Por ello, cuando detectamos cualquiera de los siguientes signos, debemos alertarnos y acudir cuanto antes a un especialista para realizar un diagnóstico precoz y comenzar con el tratamiento. Los principales signos de alerta son carraspeo, ronquera, tos persistente o fuerza en el cuello para sacar voz.
En la mayoría de los casos, los problemas con la voz se deben a un sobreesfuerzo realizado para hablar que se desencadena en una disfonía por hiperfunción laríngea, como ocurre sobre todo en los docentes. Por otro lado, también puede darse en especialistas de la voz como cantantes o actores o cualquier otro profesional.
Cualquier profesional de la voz, cuya herramienta de trabajo sea esta, debe estar alerta si presentan disfonía de más de 7 días, ya que en estos casos necesitarán ser revisados por un profesional especializado.
A continuación mostramos algunos factores de riesgo vocal que pueden desencadenar una problema con la voz.

FACTORES DE RIESGO VOCAL EN PROFESIONALES DE LA VOZ.
Existen múltiples factores que desencadenan un trastorno de voz, como son:

  1. FACTORES LABORALES.
    • Ambientales.
      • Grado de humedad.
      • Exceso de frío o calor.
      • Corrientes de aire, aire acondicionado, poca ventilación, etc.
      • Exposición a irritantes u otros contaminantes ambientales como ambientadores, insecticidas, tiza, tierra, etc.
      • Ruido ambiental.
      • Calidad acústica del local.
    • Organizativos.
      • Sobrecarga de trabajo. En el caso de docentes se refiere al exceso de alumnos en las aulas, por lo que la repetición de las consignas se incrementa;en el caso de actores o cantantes, se debe a la sobrecarga de programaciones intensivas de espectáculos y en el caso de otros profesionales puede deberse a las jornadas prolongadas de trabajo.
      • Posibilidad de hacer pausas.
      • Falta de formación en el uso de la voz y en la prevención de trastornos de la voz.
  2. FACTORES PERSONALES.
    • De constitución física y de salud.
      • Edad, sexo, constitución física y disfonías en la infancia así como disfunciones vocales los primeros años de utilización profesional de la voz, faringitis, rinitis o episodios alérgicos. También anomalías musculo- esqueléticas, problemas digestivos y endocrinos.
      • Disfonías más frecuentes en mujeres.
    • Hábitos tóxicos.
    • Alimentación.
    • Medicamentos.
    • Estrés.
    • Otros como aerosoles bucales, caramelos y sustancias derivadas del mentol y el eucalipto. Estas causan un efecto rebote de irritación y sequedad que aumenta la secreción de moco de consistencia alterada y condiciona el carraspeo.

Desde el Centro de Voz y Lenguaje Tania Centeno, recomendamos que ante cualquier signo de alarma no dude en consultarnos a través del teléfono indicado en nuestra web o ante nuestro correo electrónico.
centrodelavoz.com

BIBLIOGRAFÍA. 


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