30/Ene/2017

Saludos;
A menudo nos preguntan si es bueno apuntarse a un grupo de teatro para mejorar en aspectos cómo la tímidez, la seguridad en un mismo, conocer a gente nueva. Y otras cosas más logopédicas cómo la dicción, la voz, etc.
De entrada hay uno muy claro a nivel de aspectos funcionales del cerebro. Preparar una obra de teatro implica un trabajo de estudio, memorización, se tiene que interiorizar lo leído, captar  el doble sentido del texto, las ironías, etcétera. Es un trabajo muy complejo que mantiene las funciones superiores cerebrales activas todo el tiempo.
Es una actividad artística, fomenta la creatividad, la empatía, el conocerte a ti mismo y a otras personas. Actuar implica observar los comportamientos ajenos y preguntarse. ¿Cómo sería yo en esa situación? Una de las mejores cosas del teatro es crear un personaje. Hacer que unas letras cobren vida. Investigar sobre la vida de esa persona a la que se interpreta. ¿Cómo vivió? ¿Porqué reacciona de determinada manera?
El teatro fomenta las relaciones sociales. El hecho de juntar a un grupo de personas para llevar a cabo un proyecto común crea unos vínculos muy estrechos entre esas personas. En un grupo de teatro encontramos a personas de todas las edades trabajando juntas. Es muy enriquecedora la mezcla de maneras de ser, experiencias diferentes, … Además un grupo de teatro no solo es actuar: se necesitan técnicos, personas que se encarguen de la escenografía, regidores, encargados de atrezzo, … Cualquier aportación es imprescindible para un grupo de teatro.
En un escenario tenemos que hacer cosas que, quizás, nunca haríamos en nuestra vida. Explorar aspectos de nuestra personalidad buenos o malos que no podemos o nos atrevemos a sacar fuera en nuestro día a día.
Nos ayuda a luchar contra la ansiedad. Antes de empezar una función se pasan nervios, muchos nervios. Es un momento difícil que todos los que suben a un escenario viven. El control de estos nervios, el atreverse a salir y actuar ayuda a controlar esta ansiedad. Cada actor o actriz tiene sus métodos y sus trucos. Cada actuación va dejando un poso y es una pequeña victoria contra este fantasma. El hecho de subir a un escenario significa mostrarse al público, sin barreras, sin cortes, sin posibilidad de repetición. Para muchos es una experiencia dura pero luego es una de las satisfacciones más grandes que puede haber en el mundo.
A nivel vocal el teatro nos obliga a hacer un uso profesional de la voz. La voz gana en armónicos, en musicalidad, en plasticidad. Es una muy buena aplicación para las personas que quieren practicar con su voz pero todavía no se atreven a cantar. Ayuda a la dicción, a mejorar la expresividad de la voz, se trabaja la prosodia todo el tiempo, etc.
Es genial para aquellos que van a vivir fuera y quieren conocer un idioma.
Pero el principal motivo para hacer teatro es que te encante explicar historias, que te encante ponerte en el lugar del otro, que te mueras de ganas de subir a un escenario cuando ves actuar a alguien. El talento en el teatro es importante pero más importante es la capacidad de trabajo, de disciplina, de abertura de mente para dejarse llevar por lo que pida el director o directora.
Fomenta el trabajo corporal. Hay que dominar cada músculo del cuerpo para poder hacer una buena interpretación, creíble y órganica. Se rompen nudos corporales de una manera muy directa.
Si tienes pensado hacer teatro, no lo dudes, va a ser una de las mejores experiencias de tu vida.
Permitidnos dejaros un bonus, un regalo, una joya en forma de vídeo. Una clase magistral del gran Peter Brook, autor de El espacio vacío uno de los tratados de teatro más influyentes.

 


10/Oct/2016

Saludos
Todos hemos oído esta expresión a nuestras abuelas. Quien canta su mal espanta. Pues parece que la sabiduría popular no estaba tan desencaminada. Diversos estudios, como el de Gertraud Berka Schmid de la universidad de Viena, han corroborado está afirmación con datos científicos.
Lo primero de todo es la segregación de endorfinas, las hormonas que nos reducen el dolor y nos dan placer. Está demostrado que el canto las genera ya que es una actividad agradable, creativa y que, además, hace sentir bien al que lo hace y a quien lo escucha.
Pero, ¿qué hacen de bueno las endorfinas por nosotros? Calman y reducen el dolor, aumentan la sensación de placer, refuerzan el sistema inmunológico, abren el apetito, aumentan el deseo sexual, reducen el estrés y ayudan a combatir la depresión. Josep Carreras indicaba, en entrevistas, que en su tratamiento para curar la leucemia cantaba para soportar mejor los efectos de la quimioterapia.
Estas sensaciones también las tenemos con el deporte. El canto, a parte de una actividad artística, es una actividad física importante. Hay un trabajo intenso de la zona abdominal, diafragmática, base de pelvis, mantener una postura correcta, etc. Con la ventaja de
que es un ejercicio físico que todos podemos practicar.
El canto nos enseña a respirar de manera correcta. Para poder mantener la voz cantada se necesita un control absoluto de la respiración costo abdominal diafragmática. El dominio de esta respiración nos permite mejorar entre otras cosas el ritmo cardíaco, reduce el estrés y nos ayuda en nuestras digestiones. cantar-en-la-ducha2
La mejora de la oxigenación de la sangre y de la circulación hacen que mejore nuestra concentración y memoria. A su vez es un ejercicio fantástico para las personas mayores ya que para cantar tenemos que memorizar letras, melodías, ensayar interpretaciones, etc. Esto puede ayudar mucho a personas afectadas de demencia.
¿Nunca os habéis preguntado porque cantamos en la ducha? Principalmente por dos motivos. El alicatado de los baños hace que sonemos mucho mejor y el canto provoca tranquilidad. Por norma general la ducha es un lugar de relax y de desconexión y  el cuerpo y la mente nos piden cantar en esas situaciones.
Cantando reforzamos la actividad del sistema parasimpático que se encarga de los sistemas cardiovasculares, gastrointestinales, genitourinario y respiratorio.
 

El canto es quizás la actividad artística más antigua del ser humano. El practicarlo y disfrutar de esta expresión es una de las mejores experiencias que podemos tener. Da igual la voz que tengas, ¿o no te encanta Louis Armstrong con su voz rota?, decía Miliki que si tienes cuerdas vocales puedes cantar. ¿Te animas a probar?
 
 
 


logo dark

Un gran equipo de profesionales a tu servicio. Logopedas, psicólogos, pedagogos, profesores de canto y especialistas en voz.

Dónde encontrarnos

  • G.V. Fernando el Católico 16, pta. 2. 46008 Valencia.
  • C/ Bélgica 2, pta. 2. 46021 Valencia.
  • Paseo de las Germanías 43, esc. 3, pta. 8. 46702 Gandia

centrodelavoz@centrodelavoz.com - Teléfono 655658373

× ¿Cómo puedo ayudarte?